¿Cómo es Alborache?

Alborache está situado en la margen derecha del río Buñol, sobre la cima de un pequeño cerro rodeado por dos barrancos. 
Limita con los pueblos de Buñol (al norte), Godelleta (al noreste), Turís (al este), Dos Aguas (al sur), Macastre (al oeste) y Yátova (al noroeste).

La superficie está quebrada por numerosos barrancos y torrentes y no posee elevaciones notables. La parte de mayor altitud es una estrecha y alargada faja de terreno que llega hasta las estribaciones de la Sierra de Dos Aguas.

Alborache

En nuestro término municipal tenemos infinidad de fuentes y manantiales y hermosos parajes naturales, como el Valle Feliz o la Ruta de los Molinos, junto al Río Buñol.

Fuente de los Leones

No podemos olvidar el parque de San Jaime, el Lugar del Milagro, el Molino de la Luz y el Centro de educación ambiental (ACTIO), que alberga una red de senderos del municipio y comarca.

Parque de San Jaime

 

Nuestra historia

Alborache fue una población relevante durante la dominación musulmana. Su nombre deriva del árabe Al-buraij, que significa torreta o torre vigía, por la torre islámica que presidía el municipio. Esta torre fue destruida poco a poco por los avatares bélicos padecidos por la población.
Aunque la primera vez que aparece el topónimo es en el siglo XIII, como Alboraig, existen evidencias arqueológicas que demuestran que la zona estuvo poblada durante la dominación romana.
En 1094 la población fue ocupada por el Cid y en 1245 fue conquistada por el caballero Rodrigo de Lizana, a quién el rey Jaime I le concedió la población. 

Fuente de San Jaime

Tras la capitulación en 1252 los moriscos siguieron instalados en esta zona hasta su expulsión definitiva en 1611.
Posteriormente, el rey Jaime II “El justo" lo declara lugar de "Fuero Real", con dictado de "Lealtad".
Los Reyes Católicos conceden privilegios a la población por la ayuda prestada para la conquista de Granada.
Durante las Germanías el municipio fue destruido por el Duque de Segorbe.
Más tarde perteneció al Ducado de Híjar y más tarde al Marqués de Albaida.
En 1611, tras la expulsión de los moriscos, el número de casa habitadas pasó de 65 a 15. Según cuentan las crónicas, los desterrados "hubieron de mal vender las cabras a un real, las gallinas a sueldo y el trigo a 12 reales el caiz". El señor -que era D. Gaspar Mercader, Conde de Buñol- le otorga Carta Puebla con el nombre de Alboraix y Alboraig, nombre que mantendrá hasta el decreto de Nueva Planta en 1707, cuando pasó a llamarse Alborache.
Durante la Guerra de la Independencia, sus habitantes se distinguieron luchando contra el Mariscal Suchet.
En 1874, los Carlistas se apoderaron del pueblo y destruyeron el Archivo Municipal y la Casa Ayuntamiento. También en el Siglo XIX, se construyó la nueva Iglesia parroquial de Alborache, consagrada a San Jaime Apóstol, de estilo neoclásico.

Iglesia de Santiago Apóstol

Escudo

Escudo Alborache
Escudo cuadrilongo, partido y medio cortado.
Primer cuartel, de azul, torre de plata.
Segundo cuartel, de blanco, cruz de Santiago, de gules.
Tercer cuartel, de gules, tres marcos de oro.
Al todo, bordura de plata, con la inscripción en sable <Nobilis et Fidelis “Alboraij”>. Al timbre, Corona Real abierta.

Fundamentos

Al todo, inscripción “Nobilis et Fidelis Alboraij”, honor otorgado por el Rey Jaime II.
La torre del primer cuartel deriva de la etimología del topónimo “Alboraij” (Torre Vigía) .
La cruz de Santiago es representativa de la Orden de Montesa y de su advocación Patronal.
Los tres marcos de oro, como armas de Berenguer Mercader.